Publicado: 18 de Agosto de 2017


Tanto los vehículos modernos como los más antiguos necesitan cumplir requerimientos específicos que tienen una solución química para obtener un óptimo rendimiento del motor y una conducción cómoda. Los modernos sistemas de combustión con tecnología de precisión son más sensibles a los efectos de las reacciones químicas negativas en el combustible.
Esto provoca el ensuciamiento del sistema de combustión, falta de lubricación, corrosión y otros problemas. Los vehículos más antiguos tienen problemas para obtener la proporción de aire/combustible y la eficiencia de combustión correctas debido a la acumulación de depósitos en el sistema de combustible y al desgaste de los componentes.