Publicado: 23 de Febrero de 2018

Desde principio de siglo esta aplicación del OZONO comenzó a utilizarse para el tratamiento de aguas. Hoy en día su empleo con este propósito se extiende al tratamiento de todo tipo de ambientes e incluso en el organismo humano.

El efecto bactericida que se obtiene mediante nuestro sistema de Ozonización comprende una doble función: la propiamente Bactericida y la de agente Bacteriostático, que impide la reproducción de las baterías frenando así el crecimiento de sus poblaciones.

Efecto virulicida

Los virus son pequeñas partículas consideradas como la frontera entre los seres vivos y la materia inerte y son capaces de vivir y reproducirse de manera independiente, por lo que se ven obligados a parasitar a las moléculas en donde deciden habitar ocasionando su destrucción.

A diferencia de las bacterias, los Virus siempre son nocivos, ya que ocasionan enfermedades tan comunes y contagiosas como la gripe, el catarro, el sarampión, la viruela, la rubeola, la poliomielitis, y otras muchas.

El OZONO que produce nuestro sistema de Ozonización oxida las proteínas de la envoltura de los virus y modifica su estructura, evitando que puedan anclarse en las células hospedadoras, acción que les impide su reproducción y en consecuencia mueren.

Efecto fungicida

Existen ciertos tipos de hongos que provocan enfermedades al ser humano ya sean de manera directa o indirecta al contaminar los elementos que éste consume, como es el caso de los mohos, cuya presencia en los productos comestibles, los hacen peligrosos para su consumo.

Las esporas de los hongos pululan en todo tipo de ambientes, por lo que su control es determinante para la conservación de la salud.

El OZONO actúa sobre estas formas patógenas mediante su acción oxidante que provoca un daño irreversible en las células de los hongos eliminándolas de todo tipo de ambientes.

Efecto esporicida

Algunas bacterias, cuando las condiciones para su desarrollo son adversas, fabrican una gruesa envoltura a su alrededor de si mismas paralizando temporalmente su metabolismo, permanece entonces en estado latente, y cuando las condiciones de supervivencia vuelven a ser favorables, regresan a su actividad

Esta particularidad de resistencia es típica en bacterias tan patógenas como las que provocan el Tétanos, el Botulismo y el Ántrax entre muchas otras enfermedades. Es precisamente su capacidad de resistencia lo que las convierte en organismos muy difíciles de atacar, a tal grado que tratamientos tan útiles en otros casos como las altas temperaturas y la multitud de antimicrobianos en el caso de las esporas de resistencia de este tipo de bacterias, resultan ineficaces..

El OZONO a concentraciones ligeramente superiores a las usadas para el resto de las bacterias, es capaz de destruir dichas esporas de resistencia.

Desinfectar y Limpiar el AIRE

Los ambientes públicos, cerrados, son sitios especialmente susceptibles a la concentración de agentes nocivos como Baterías, Virus y Hongos, además de estar propensos a las emanaciones de malos olores.

El porqué es muy sencillo, en los lugares públicos, se dan cita todo tipo de personas, y por lo general algunas de ellas pueden estar padeciendo enfermedades contagiosas, o simplemente despedir olores desagradables.

Por sus características, es muy difícil que los ambientes públicos estén exentos de riesgos para la salud y que cuenten con las condiciones ideales de higiene.

Se ha intentado de muchas maneras atacar este problema utilizando distintos métodos como son el empleo de renovador, aire acondicionado, ambientadores, etc.. El renovador de aire, a pesar de que la renovación del aire es constante, no logran la total eliminación de malos olores y no se sabe la calidad del “nuevo” aire. En cuanto al aire acondicionado, este tampoco consigue erradicarlos, y sólo se limita a la regulación de la temperatura, además de inyectar residuales de gas cuando estos equipos funcionan de esa forma; y ni qué decir de los ambientadores que únicamente disfrazan los malos olores, con productos tóxicos.

La solución es sin duda el OZONO, su uso implica:

Desaparecen los malos olores

Esterilización del Aire

Nos previene de las enfermedades contagiosas

Se purifica el ambiente

Mejor conservación y cualidades de los Alimentos

Gracias OZONO

CONSEGUIMOS

Aire Limpio
y
Desinfectado
Desinfectar y Limpiar el AGUA

El OZONO actúa en la desinfección (esterilización) del agua de 600 a 3.000 veces más rápida y efectiva que el cloro.

El cloro es un gas halógeno tóxico, que provoca serios daños a la salud en caso de un contacto en cantidades significativas en estado puro.

Por el contrario, el OZONO es un gas que se termina disociando y volviendo a ser oxigeno.

El OZONO es INODORO, INCOLORO E INSÍPIDO y sin embargo el cloro tiene un olor repugnante, color amarillo y mal sabor.

Ventajas medioambientales: el OZONO no se almacena se genera in situ.

Ozonizando en el tratamiento de Aguas conseguimos:

- El OZONO elimina la turbiedad, los detergentes, sustancias tensoactivas y sólidos en suspensión.

- OZONO es un poderoso desinfectante, mata las bacterias y patógenos, además de inactivar virus y microorganismos, que no son sensibles a la desinfección con cloro.

- Ozonización es más barata que la hipercloración.

- El OZONO  no produce en el agua, aumento en el contenido de sales inorgánicas, ni subproductos nocivos.

En definitiva, el OZONO realiza las siguientes funciones en el AGUA:

- Degradación de sustancias orgánicas

Desinfección

Inactivación de virus

- Eliminación de olores

- Mejora el sabor del agua

Eliminación de sustancias tóxicas

Las aguas residuales pasan a ser terciarias

- Floculación de materias en suspensión

- Elimina sales de hierro y manganeso